CAMBIOS CLIMÁTICOS Y LA ENFERMEDAD DE PARKINSON: UN ANÁLISIS DE LA RELACIÓN ENTRE LOS FACTORES AMBIENTALES Y LA PROGRESIÓN CLÍNICA.

Uma Análise da Associação entre Fatores Ambientais e Progressão Clínica

Autores/as

  • Paloma Paula Ferreira Soté Universidade Federal de Pernambuco
  • Heloisa Albuquerque Ferreira Universidade Federal de Pernambuco
  • Enelic Fernanda dos Santos Barbosa Universidade Federal de Pernambuco
  • Gabriela Nascimento Oliveira Moreira Universidade Federal de Pernambuco
  • Yuri Cristian de Lima Universidade Federal de Pernambuco
  • Beatriz Cardoso Campos de Assunção Universidade Federal de Pernambuco
  • Isvânia Maria Serafim da Silva Lopes Universidade Federal de Pernambuco

DOI:

https://doi.org/10.31692/2764-3433.v6i1.319

Palabras clave:

Calentamiento global, Enfermedad de Parkinson , Estrés Oxidativo

Resumen

La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurodegenerativo crónico y progresivo que afecta principalmente a adultos mayores y se caracteriza por la pérdida gradual de neuronas dopaminérgicas en la sustancia negra. Esta degeneración provoca la aparición de síntomas motores, como temblor en reposo, rigidez muscular, bradicinesia e inestabilidad postural, así como síntomas no motores, como trastornos del sueño, deterioro cognitivo y depresión. Aunque la etiología de la enfermedad aún no se ha dilucidado por completo, se considera que es multifactorial e implica una interacción entre la predisposición genética y los factores ambientales. En los últimos años, ha crecido el interés científico por comprender cómo el cambio climático y la contaminación del aire pueden contribuir a la progresión de la enfermedad de Parkinson.

 El calentamiento global y el aumento de la concentración de sustancias en el aire, especialmente las partículas finas (PM2.5), representan graves amenazas para la salud pública y se asocian con diversos efectos neurológicos adversos. Las PM2.5 pueden penetrar profundamente en las vías respiratorias, atravesar la barrera hematoencefálica e inducir respuestas inflamatorias y oxidativas en el sistema nervioso central, lo que podría acelerar la degeneración neuronal. Además de la contaminación, se ha identificado el aumento de las temperaturas ambientales como un factor de riesgo adicional. El estrés térmico puede intensificar los procesos inflamatorios y oxidativos, alterar el metabolismo energético del cerebro y comprometer la eficacia de los medicamentos utilizados para tratar la EP, como la levodopa. En las zonas urbanas con altos niveles de contaminación y temperaturas elevadas, se observa un empeoramiento de los síntomas motores y una disminución en la calidad de vida de los pacientes. En este contexto, el presente estudio tiene como objetivo investigar la asociación entre la contaminación del aire, el calentamiento global y el estrés oxidativo en la progresión clínica de la enfermedad de Parkinson. 

El objetivo es comprender qué factores ambientales contribuyen al empeoramiento de los síntomas y a la progresión de la enfermedad, con el fin de promover la reflexión sobre la importancia de la salud ambiental en la prevención y el manejo de las afecciones neurológicas. El estudio se llevó a cabo mediante una revisión bibliográfica integrativa utilizando las bases de datos PubMed, Scopus, Web of Science y Scielo, con términos de búsqueda relacionados con «enfermedad de Parkinson», «cambio climático», «contaminación del aire» y «estrés oxidativo». Se incluyeron artículos publicados entre 2014 y 2024, en portugués e inglés, que demostraran una relación directa entre los factores ambientales y los cambios fisiopatológicos o clínicos en la EP. Tras aplicar los criterios de inclusión y exclusión, se seleccionaron 12 estudios para el análisis y la síntesis de los resultados.

Los principales hallazgos indican que la exposición prolongada a las PM2,5 se asocia con un mayor riesgo de desarrollar y progresar hacia la enfermedad de Parkinson, particularmente en poblaciones urbanas e industrializadas. Estas sustancias inducen inflamación sistémica, activación microglial y un aumento en la producción de especies reactivas de oxígeno, mecanismos estrechamente vinculados a la muerte neuronal. De manera similar, se encontró que el aumento de las temperaturas ambientales es un factor agravante, ya que intensifica los síntomas motores e interfiere con la respuesta terapéutica. El análisis de los estudios también mostró que las personas mayores con enfermedades cardiovasculares y metabólicas asociadas son más vulnerables a los efectos combinados de la contaminación y el calor. Estos resultados refuerzan la necesidad de políticas públicas destinadas a mitigar la contaminación del aire, controlar el calentamiento global y desarrollar estrategias de adaptación para las poblaciones más susceptibles. En conclusión, la literatura sugiere que existe una relación significativa entre los factores ambientales y la progresión de la enfermedad de Parkinson. 

Comprender estos mecanismos es esencial para formular estrategias preventivas y terapéuticas más efectivas, dado el impacto del cambio climático en la salud neurológica. Por lo tanto, este estudio contribuye a ampliar el debate sobre la relación entre el medio ambiente y las enfermedades neurodegenerativas, resaltando la urgencia de acciones integradas en materia de salud pública, sostenibilidad y calidad de vida.

Publicado

2026-08-31

Cómo citar

CAMBIOS CLIMÁTICOS Y LA ENFERMEDAD DE PARKINSON: UN ANÁLISIS DE LA RELACIÓN ENTRE LOS FACTORES AMBIENTALES Y LA PROGRESIÓN CLÍNICA.: Uma Análise da Associação entre Fatores Ambientais e Progressão Clínica. (2026). International Journal of Health Sciences, 6(1), 83-103. https://doi.org/10.31692/2764-3433.v6i1.319

Artículos similares

1-10 de 31

También puede Iniciar una búsqueda de similitud avanzada para este artículo.

Artículos más leídos del mismo autor/a